cambio climático, desertificacion

El registro de la huella de carbono: Una de las mejores iniciativas.

¿Por qué han comenzando empresas y administraciones a registrar su huella de carbono?

Por: Alicia Avilés Pozo. www.eldiario.es

Cuando pensamos en las principales causas del cambio climático, es muy probable que acudan a nuestra cabeza imágenes de grandes chimeneas industriales. Pero muchos de nosotros no sabemos que este tipo de contaminación y emisión de gases de efecto invernadero tiene una gran incidencia, sí, pero no pasan de representar el 40% del total de sus causas. ¿A quién pertenece el 60% restante? A nosotros, a la sociedad, a nuestros actos cotidianos. Las personas formamos parte de ese sector no regulado, también denominado “difuso”, dentro de la economía hipocarbónica y por eso científicos, investigadores y expertos no cesan en su petición de que todos y cada uno asumamos nuestra parte de culpa.

Así lo ha expuesto Helena Fernández Castro, directora del Departamento de Medio Ambiente de eCO2innova Environment & Energy, en el marco de la mesa dinámica de ponencias sobre cambio climático que la Consejería de Medio Ambiente del Gobierno de Castilla-La Mancha ha organizado en el Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA). Con ello, se ha convertido en una de las comunidades autónomas más comprometidas con esta cita bianual, también con espacio propio dentro del evento.

Para ello, considera fundamental tener en cuenta que el sector más incisivo sobre este fenómeno es de los transportes, seguido del de la edificación. En el primer caso, en Castilla-La Mancha se produce de manera aún más destacada por ser una comunidad autónoma de interior que atraviesan vehículos de todo tipo. Concretamente, los transportes representan en la región un 22% de las emisiones, y de este último porcentaje, el 94% se corresponde con el transporte por carretera. Al mismo tiempo, de estos últimos, los camiones son un 27% y el resto (un 73%) son vehículos de particulares y empresas.

El Objetivo 20/20/20 de la Unión Europea incluye reducir las emisiones en un 20%, ahorrar el 20% del consumo de energía, y promover las energías renovables hasta el 20% con respecto a los datos de 1990. Esto significa, según la representante de eCO2innova, que los objetivos nos afectan y afectarán de distinta manera y que por ello se están desarrollando en diferentes directivas y normas, y también en forma de financiación para administraciones públicas con fondos FEDER destinados tanto para la economía baja en carbono como para la lucha contra el cambio climático.

Considera a este respecto que hay ya una gran sensibilidad social y que las empresas responden cada vez más a estos retos mediante campañas comerciales para reducir su huella de carbono. Y es que “cada uno de nosotros debe encontrar la exclusa para enrolarse en la economía hipocarbónica, porque es una necesidad urgente”.

Una de las “mejores iniciativas” para el objetivo de reducir la huella de carbono: el  Registro de Huella de Carbono creado en 2014, que es de carácter voluntario y que sirve para obtener un sello donde se indica cómo cada solicitante “calcula”, “reduce” o “compensa” sus emisiones en función de las acciones realizadas.

Es al hilo de ello cuando menciona una de las “mejores iniciativas” para este objetivo: el  Registro de Huella de Carbono creado en 2014, que es de carácter voluntario y que sirve para obtener un sello donde se indica cómo cada solicitante “calcula”, “reduce” o “compensa” sus emisiones en función de las acciones realizadas. En la actualidad hay un total de 1.473 huellas inscritas, de las cuales 706 son organizaciones de todo tipo. Con el tiempo, esta iniciativa ha ido adquiriendo más importancia y actualmente muchas administraciones están exigiendo el registro en pliegos de licitación para concesión de servicios.

La experta destaca que se trata de un indicador que incluye los efectos asociados a cualquier empresa, evento, actividad, servicio o ciclo de vida de un producto. “Cualquier cosa en la que pensemos tiene una huella de carbono.

No es una simple auditoría energética, la huella va mucho más allá, ya que incluye más líneas de actuación y más opciones para la reducción y el ahorro”.

Lo importante son las acciones para reducir la huella

Por todo ello, afirma que lo importante no son tanto los datos en sí, sino las acciones que se llevan a cabo para reducir esa huella. En este objetivo enmarca las medidas para reducir el consumo (eficiencia energética, movilidad eléctrica y sostenible) o generar cambios en el origen de los consumos energéticos, mediante las renovables. Y concluye resaltando que estas acciones tienen además importantes beneficios económicos como el incremento de ventas por obtener “este sello de calidad”, nuevos ingresos por venta de reducción de emisiones (los denominados Proyectos Clima), la anticipación a futuras normativas, o ayudas a la financiación y ahorro.

En esta misma jornada de CONAMA ha intervenido Alfonso Rodríguez Torres, de la Oficina de Cambio Climático de Castilla-La Mancha, quien ha detallado la estrategia regional contra este fenómeno con horizontes en 2020 y 2030, y cuya aprobación está prevista para antes de final de año. Recuerda que con ello la comunidad autónoma se ha convertido en la primera en incluir planes de mitigación y adaptación, y que buena parte de sus medidas la han convertido también en una estrategia social y económica.

Se ha presentado también, en el marco del Congreso Nacional de Medio Ambiente, el II Informe de Efectos del Cambio Climático en Castilla-La Mancha, elaborado por mas de 70 expertos, y cuyo coordinador, Jonathan Gómez Cantero ha resumido parte de sus conclusiones más sobresalientes, como el hecho de que actualmente haya en esta comunidad autónoma 21 días más de verano que en 1981, o que el verano ya dure casi un mes más en la región, con una subida de casi dos grados de media.

“Estamos ya por encima de los peores escenarios que planteaba el Acuerdo de París”, ha remarcado el geógrafo y climatólogo, manifestando que los “extremos se agravan” debido a nuestro clima de interior, sin océano ni mar para compensar las temperaturas. Ha insistido en que el problema es de tal calado que el polémico trasvase Tajo-Segura, si no desaparece por fines políticos, “el cambio climático acabare con él”, y ha detallado todos los índices transversales del estudio, con especial incidencia en su medio rural y agrícola.

Fuente: Alicia Avilés Pozo. www.Eldiario.es

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